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La comunicación es todo un mundo y a pesar de ser una de las funciones básicas del ser humano no siempre se nos da bien. Actualmente hay tantas posibilidades para comunicarse como para equivocarse. 

Sí, mucha comunicación instantánea y tecnología, pero ¿cuántos no han tenido malentendidos por hablar a través de medios digitales? Mejor no equivocarse en televisión porque te conviertes en TT en Twitter y te vuelves un meme para el resto de los días. 

Por esto vamos a hacer un pequeño repaso de las claves para una comunicación efectiva: 

  • Mensaje claro: el emisor tiene que definir claramente qué es lo que quiere transmitir, cual es la idea principal que el receptor debe retener. 

A veces manejamos tanta información que no sabemos jerarquizarla, pero esto es básico para estructurar un mensaje. Es como el médico que hace el triaje de pacientes en urgencias, los comunicadores deben hacer triaje de información. Tener clara la idea principal ayudará a que la transmitamos de manera más efectiva. 

  • Canal adecuado: a veces no hay posibilidad de elegir el canal. Pero siempre es clave saber adaptarse a cada uno de ellos, ya sea correo electrónico, mensaje privado, periódico, radio o televisión nacional. 

Crear el mensaje teniendo en cuenta que el canal influirá directamente en la comprensión de la idea es clave para que comuniques de manera efectiva cualquier cosa. El lenguaje escrito exige mucho vocabulario y permite frases más estructuradas. Por el contrario, la oralidad requiere brevedad y reiteración para que el receptor procese el mensaje. 

  • Lenguaje cuidado: una vez elegida la información que se quiere aportar y saber el canal que tienes que usar, debemos trabajar el lenguaje. Este se adaptará al contexto, el canal y el receptor. 

Si la comunicación es un mundo, el lenguaje es todo un universo. Puede ser oral o escrita, pero también tienes que cuidar el lenguaje corporal porque a veces da más información de la que pensamos. Por eso un buen comunicador debe tener en cuenta hasta el más mínimo detalle y saber adaptarse a la situación y el entorno.  

  • Contextualización: no puede haber mensaje sin contexto, es vital tener claro por qué estás contando esa información y que el receptor comprenda el mensaje dentro del contexto correcto.  

Es muy fácil sacar las cosas de contexto y es una de las principales razones por las que se generan las fake news, por eso es innegociable la contextualización del mensaje. Posiblemente haya alguien que lo saque de contexto, pero es cuestión de minimizar los daños.  

¿Por qué a veces nos resulta tan complicado comunicarnos? Probablemente porque todos los factores que hemos mencionado influyen directamente entre ellos y tener todo eso en cuenta a la vez no es tarea fácil.