Asistimos a un fenómeno mundial, que ya estaba ampliamente expandido antes de la crisis del coronavirus, pero que ahora se ha multiplicado exponencialmente: el de las ‘Noticias falsas’ o también comúnmente conocidas por todos por su descripción en inglés: ‘Fake News’.

Hoy en día difundir cualquier información a través de Whatsapp o por cualquier red social y hacerla viral es incluso infinitamente más rápido que una pandemia. Tanto que hasta la ONU ha tenido que lanzar una iniciativa para combatir las ‘fake news’ sobre el coronavirus porque considera que la batalla no sólo se debe librar en términos médicos, sino también informativos. La ONU busca aportar información precisa y confiable sobre el coronavirus y el COVID-19, con la herramienta  “Verified” (Verificado).

En política ha calado mucho este concepto. Estamos realmente en un momento en el que toda la información que es contraria a los intereses de un movimiento o un colectivo, es inmediatamente calificada como ‘Fake News’. Sin duda, es la frase favorita de Donald Trump, y de muchos otros.

¿Y qué ha pasado en esta pandemia?

Pues que el nivel de desconfianza se ha multiplicado exponencialmente, seguramente a la par que el número de Fake News recibidas. Los errores en la gestión de la comunicación de la crisis han llevado a la ciudadanía a confiar poco en la gestión de los gobernantes, y ha dejado una extraña percepción en la sociedad respecto al comportamiento de los medios de comunicación de masas.

Y ha llegado a tal punto de saturación, que la sociedad ha preferido desconectar de todas las noticias y de la información en redes en diferentes periodos de este aislamiento, que es un punto al que nunca debemos llegar como ciudadanos bien informados que debemos ser.

¿Por qué nos creemos las Fake News entonces?

En este punto es preciso mencionar al autor Marc Amorós, quien en su libro “Fake News, la verdad de las noticias falsas” (2018. Plataforma actual) – de obligada lectura para cualquiera, por cierto – nos desgrana las 12 razones por las que nos creemos todas las Fake News que nos ponen delante:Fake news

  • Tenemos FE en ellas.
  • Nos dan la razón en lo que pensamos.
  • Nos suben la autoestima.
  • En realidad, nos gustan las mentiras
  • Nos autoengañamos sin parar
  • Seamos sinceros: ¡Estas noticias molan mucho!
  • Nos buscan.
  • No nos importa la fuente.
  • Son tramposas.
  • Son emocionantes.
  • Nos impulsan a compartirlas.
  • Se aprovechan de nuestra desconfianza en el periodismo.

Pensemos en cualquier información positiva que nos haya hecho albergar esperanzas sobre la cura de la enfermedad durante estos días. O incluso en todas las noticias falsas que han corrido por todos los canales de comunicación con supuestos tratamientos infalibles para la COVID-19 que han resultado ser todos una verdadera estafa.

¿Cómo combatir las Fake News entonces?

Como ciudadano bien informado, lo primero que deberíamos hacer es ir a varias fuentes a la vez para informarnos. Cuanto más alejadas sean estas en su línea editorial en el caso de ser medios, o en ideología, mucho mejor. Buscando también que sean oficiales. Se trata de contrastar la información, buscar ese color gris de la información que se aproxima más a la realidad.

Porque, como en todas las crisis, lo primero que ha realizado un grupo importante de gente es “matar al mensajero” y dejar de confiar en los medios. Si bien las líneas editoriales son una realidad, el trabajo del periodista profesional está regulado de la misma manera con la que el médico realiza su “juramento hipocrático”.

 

Fake news

 

Porque en la profesión de periodista también existe un código deontológico, algo que no es muy conocido, pero que todos los profesionales de la comunicación conocemos. Un ejemplo de referencia es el Código Deontológico de la Federación de Asociaciones de la Prensa de España (FAPE), que marca los principios y normas deontológicas de la profesión periodística. Aquí se tratan conceptos como el compromiso con la verdad, con la libertad de investigar y difundir la información, etcétera. Es decir, existe una regulación y una profesionalidad que no se puede poner en duda como no se hace con otras profesiones.

Y este es el mismo código y compromiso con el que trabajamos desde ALETREO. Confiamos en los medios de comunicación y fortalecemos las relaciones con los periodistas para que nos reconozcan como una fuente de información verificada y confiable.

Estamos preparados para combatir esas Fake News, porque no siempre van a ser del coronavirus. También serán partes interesadas en desprestigiar nuestra empresa, en ir en contra de nosotros, o simplemente por el mero gusto de poner nuestra reputación en entredicho como hobby, pero siempre hay que estar ahí, contrastando la información, estando preparados para afrontarlas y combatirlas con hechos y con acciones.

No podemos decir que seremos capaces de acabar con las Fake News, pero desde la agencia de comunicación ALETREO sí vamos a combatirla con profesionalidad periodística y experiencia en comunicación, para que no nos jueguen nunca una mala pasada.