Está claro que las redes sociales se han hecho un gran hueco entre nosotros. Ahora, más que nunca, el teléfono móvil o la tablet se han convertido en nuestro mejor amigo. Los llevamos a todas partes, convirtiéndose en unas herramientas indispensables en nuestro día a día, en nuestros viajes y en momentos especiales.

 

Las Redes Sociales han logrado que podamos compartir y contar esos momentos, pensamientos y vivencias, a nuestros amigos, familiares y, por qué no, a nuestros clientes.

Pero, la gran duda, viene cuando una empresa decide que debe tener presencia en el entorno digital, lo cual tiene toda el sentido del mundo, pero, ¿tengo que estar en todas las redes?

“Es que yo uso todos los días Facebook, estoy siempre conectado y mi empresa debe estar ahí”, es una frase que en ALETREO solemos escuchar mucho. Pero ¿qué pasa si resulta que vendes ropa para adolescentes?, ¿realmente es Facebook la plataforma adecuada?

Puedes convertirte en el dios que todo lo ve en el ecosistema digital, pero recuerda que tu omnipresencia puede salirte cara.

Muchas marcas deciden estar en TODAS las redes sociales, porque son las redes de moda, pero suele ser un error.

Imagina que, como consumidor, llegas a la web de una marca en la cual estás interesado. Y decides visitar sus redes sociales, en las cuales dice estar presente. Haces clic en una de ellas, decidido a seguirla.

Pero cuando llegas, te encuentras que no hay publicaciones o que no publican nada desde hace meses (incluso años).

Bueno, quizá simplemente es que no tienen actividad en esa red social. Volvemos a la web, y hacemos clic en la siguiente. Pero te vuelves a encontrar lo mismo, generándote una mala impresión y dudas acerca de la marca y sus productos/servicios.

Esto, afecta a las ventas, os lo puedo asegurar. 

“Más vale poco y bueno, que mucho y malo”

Entonces, ¿cuál es la red social adecuada?, ¿dónde debe estar mi empresa?  ¿Cuáles son las principales redes para empresa? Facebook, Twitter, Instagram, Pinterest, LinkedIn, Snapchat, etc.

Os recomiendo haceros las siguientes preguntas para poder encontrar el camino adecuado (o por lo menos, intentarlo):

  1. ¿Qué perfil social tienen mis clientes?

Esto normalmente es algo que se hace a la hora de preparar un plan de marketing o plan de negocio. Pero no está de más recordarlo, para poder trazar un buen plan en redes sociales.

  1. ¿En qué redes sociales están mis clientes?

Lo primero que debes saber es en qué redes sociales están tus clientes, para poder abordarlos con cosas que les interesen DE VERDAD. No vendas filetes a una comunidad vegana.

  1. ¿El uso que hacen los usuarios de esa red social encaja con mi empresa?

Lo adecuado es que tu empresa dé respuestas y soluciones a los usuarios que están en ellas.

  1. ¿Cuáles son los objetivos de mi empresa para estar en redes sociales?

Esta, me atrevería a decir, es la más importante de las preguntas que debemos hacernos. Tener claro el objetivo de mi empresa, para determinar qué tipo de redes sociales me darán un retorno positivo.

Por ejemplo, con Google+ puedes trabajar mejor el posicionamiento de tu marca en los buscadores, y es una red social que pocos conocen.

  1. ¿Cuáles son mis recursos?

Y no solo hablamos de recursos económicos, sino también, de los recursos humanos.

Uno de los errores más frecuentes, es creer que las redes sociales son gratis, pero esto no es real. Deberás valorar previamente, cuánto tiempo y dinero estás dispuesto a dedicarles.

Si vas a autogestionar tus perfiles, verás que el tiempo es un bien muy importante, ya que, aunque se crea que es solo tocar dos teclas y postear (algo que hacemos la gran mayoría a diario, sin ton ni son), en el caso de los perfiles de empresa, es algo que debe estar estudiado y meditado con anterioridad.

En cambio, si prefieres externalizar este servicio en agencias, será el dinero lo que tendrás que valorar. Consejo: El primo de tu novio carnicero, que trabaja gratis “porque sabe mucho de eso” puede que sepa mucho de su oficio, pero si realmente quieres un BUEN TRABAJO, no dudes en contratar a un profesional.